SILVIO PARA SIEMPRE

Publicado en por KUBAN

Silvio Rodríguez es, quizás, el más grande cantautor de lengua hispana de todos los tiempos. Quien conoce su poesía sabe que puede ser considerado el Bob Dylan latinoamericano(o será que Dylan es el Silvio norteamericano). Es difícil hacer un resumen de la extensa obra musical de Silvio, yo diría que más que difícil es imposible.

Las canciones de este gran trovador crean en quien lo escucha un clima poético que remite hacia donde uno quiera ir en ese mágico mundo que es la imaginación. He escuchado decir a muchos que no entienden los textos de Silvio, que no saben a qué o a quién está dedicada determinada canción, a mí me sucede también, sin embargo hay que recordar que Silvio no escribe para los demás, escribe para sí mismo y eso es lo que hacen los artistas legítimos, ya sean trovadores, artístas plásticos, escritores o lo que sea.

Recuerdo ahora cierta entrevista que le hicieron a Bob Dylan en la que le preguntan, más o menos, quizás en otras palabras, si no le preocupaba que lo agudo de sus letras pudiera provocar que a la gente no le gustaran sus canciones y Dylan respondió "Quién te dijo que a mí me interesa que a la gente le gusten mis canciones". No puedo imaginarme a García Márquez escribiendo 100 años de soledad, preocupado por que le guste al público, o a un Picazzo pintando cuadros para que se vendan bien. El caso de Silvio es igual.

Lo mágico está precisamente en la coincidencia que el escucha puede encontrar entre el sentimiento que sugieren las palabras musicalizadas y su propio espectro emocional; este es justamente el momento en que la canción de Silvio llega a su destino. Para escuchar a Silvio hay que cambiar de oído, hay que predisponerse a lo místico, a lo que está más allá de lo que el lenguage coloquial puede expresar. Pintar con las palabras es un arte sublime. Todos podemos hablar y escribir, pero usar las cotidianas palabras para que se exprese el alma, es otro cantar.

Recordemos al unicornio azul perdido: ¿cuántos no hemos perdido alguna vez un unicornio azul? ¿Hay alguna explicación más clara que la propia pérdida de lo que se ha amado, de lo que se ha poseído como se posee desde la médula? No, no hay nada que explicar. Las canciones de Silvio no se oyen con los oídos sino con la columna vertebral.

Acusado por muchos de hacer canciones políticas a favor del régimen de Castro, puedo asegurar que su culpabilidad no es tanta como se suele afirmar. Puedo decir sin temor a equivocarme que el 99% de las canciones de Silvio están muy lejos de la política y muy adentro de la vida.

Escuchen a Silvio y, si no, ahí tienen a todos los demás.

Por quien merece amor, que levante la mano la guitarra.

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